4.29.2015

La importancia de los pedales


Uno de los elementos que mas solemos obviar y que menos se suele tener en cuenta son los pedales. La mayoría de personas que tienen una bici para un uso esporádico suelen dejar los pedales que en la misma les han montado en fábrica, sin caer en la cuenta de la vital importancia de este componente. En un gran número de fabricantes, sobre todo de las gamas medias y bajas, los pedales suelen ser de plástico, carecen de calapiés (también llamados calas o rastrales), y tienen bastante resistencia a la rotación. Esa resistencia es la principal diferencia entre unos pedales de gama baja y unos pedales de calidad. El pedal debe rotar con bastante soltura sobre su eje, de hecho una vez instalados en las bielas deben ser capaces de rotar empujándolos con un solo dedo. Si no es así, estaremos desperdiciando energía y fuerzas al desplazarnos en bicicleta, ya que parte de nuestro esfuerzo lo gastaremos en mover el propio pedal.

Los pedales de calidad suelen llevar rodamientos con bolas, mientras que los pedales de baja calidad o baratos pueden llegar a rotar incluso con tornillos. Por lo tanto, no debemos caer en la trampa de ignorar este componente de nuestras bicis, más aún teniendo en cuenta que un juego de pedales sueltos de bastante calidad no es muy caro, suelen rondar los 15 €. Por ello, merece la pena cambiar los pedales de plástico de nuestra bici por unos mejores.




Además de la mejora en la rotación, los pedales de calidad suelen estar construidos en aluminio, con el cuerpo también de aluminio, con ello se consigue una mejor tracción, un mejor apoyo del pie (evitando así lesiones) y una vida más longeva. Por supuesto, el pedal con el cuerpo de aluminio requiere un calzado acorde, ya que si la suela de nuestras zapatillas es muy delgada puede producirnos daño en el pie.

Si lo que buscamos son unos pedales para un uso con calzado de suela delgada, son muy aconsejables los pedales tipo BMX, que, en este caso, son de plástico y tienen mucha superficie de apoyo. Para largos desplazamientos y salidas fuera de ciudad o en MTB es más aconsejable los pedales de aluminio, que son tan ligeros como los de plástico, pero con un calzado de suela firme.

Por último, cabe mencionar que existen también pedales de metal hechos en acero, pero dado su excesivo peso no son recomendables. Además, ese peso pivota sobre el eje del pedal, acortando la vida del sistema de rotación.

| Redacción: Revista Bici