8.07.2015

Comparativa DTB contra BH, ¿merece la pena pagar más por una bici?


Hace un tiempo adquirí una bicicleta DTB (ya sabéis, la marca de Miguel Indurain, entre otros). Era un modelo no de gama baja, sino bajísima, con un pesado cuadro de acero Hi-ten monotubo. La bici llegó con defectos en la pintura, e incluso algunas piezas le faltaban (no se si alguien "se las agenció" por el camino, o el control de calidad de la fábrica china donde las producen deja mucho que desear). Pero aún así la bici, tras una buena puesta a punto y bastantes trabajos de ajuste (llegan totalmente desajustadas, y con las llantas no desalineadas, sino casi "retorcidas") funcionaba correctamente y de hecho la usé durante muchos kilómetros.

Este pasado verano, tras mi experiencia con ella, no quise sufrir el mismo calvario y decidí irme por una marca de calidad: por BH. Invertí mis buenos ahorros en un modelo mejor y mucho más caro (¡muchísimo!) comparándolo con la DTB, confiando en que la bici merecería la pena al llevar la garantía de una marca tan mítica y antigua como es BH.




Pero... ¡Horror! Lo que no me pasó con DTB, me ocurrió con BH: prácticamente tuve que rehacerla entera, cambiándole todo su equipamiento defectuoso (que era prácticamente todo) por otro nuevo. Sus componentes, "de pura y dura China", no solo eran de pésima calidad, y mucho peores que los de la mismísima DTB, sino que además funcionaban terriblemente mal, por lo que eran inutilizables.

Me pregunto cómo una marca como BH se puede permitir "el lujazo" y sin caérseles la cara de vergüenza de poner su logo en semejantes bicicletas, indignas del peor hipermercado de barrio, habida cuenta de que son más malas que el peor modelo de bici de supermercado. Uno se siente poco menos que estafado cuando invierte todo su dinero en un producto y se da cuenta, tras probar bicis más baratas, que puede tener lo mismo -o mejor- por menos de la mitad de precio.

No quiero decir con esto que marcas como DTB o B-Pro (u otras similares como B-Twin) sean buenas, ni mucho menos, pero al menos cuando uno adquiere una bici de ese tipo sabe a lo que se atiene y lo que puede encontrar, y que no tendrá demasiada calidad. Pero cuando uno compra toda una BH espera que al menos, como mínimo, sus componentes superen a los de marcas de supermercado. Pero por desgracia no suele ser el caso. Por ejemplo, en las bicis que mencioné antes la DTB montaba mandos de cambio Revoshift, de Shimano, que funcionaban de maravilla. No son para tirar cohetes, como bien sabéis, pero hacen lo que tienen que hacer, y lo hacen bien. A la BH por el contrario le metieron microSHIFT, unos mandos "clónicos" de los de Shimano pero de un fabricante pésimo, que se traban, y con los cuales para cambiar de plato a uno superior habías de usar ambas manos, porque sino te destrozaba el puño.

¿Es BH mala marca? Probablemente no lo sea en su gama alta, pero si por el contrario buscas un modelo asequible, bien equipado y completo de gama media o baja, nuestro consejo, por experiencia, es que no recurras a BH o te arrepentirás, porque acabarás descubriendo que ni la bici va tan bien, ni el precio se ajusta a la realidad, y que por el mismo dinero puedes invertirlo en un modelo no poco, ni medianamente mejor, sino infinitamente mejor.


Encima en BH esconden la cara y no quieren saber nada. Desde RevistaBici les escribimos intentando que nos explicaran algo, pero ni siquiera se han dignado responder.

Algo que es un buen indicativo de lo que se despreocupa la marca respecto a sus productos es en los manuales. Si ves el manual de marcas como Orbea, te das cuenta de que es muy completo, tiene muchos apartados muy bien estructurados e incluso te dan información sobre ajustes y pares de apriete. En DTB, sin ir más lejos, te dan un manual en papel e incluyen los pares de apriete de las piezas principales. Pero ¡sorpresa!, en BH no tienen ni el manual en papel, tienes que recurrir a su web y descargarte un pdf genérico que lo mismo sirve para su bici de cien euros que para sus bicis de quinientos, y al abrirlo te encuentras con unas pocas y tristes páginas que dan auténtica pena, mal redactadas y estructuradas, páginas en las que encima apenas te ponen nada de detalles técnicos de tu modelo de bici (claro, qué van a poner si hacen el mismo manual para todas), de dónde está fabricada, cómo lo está, de sus componentes y ni siquiera de los pares de apriete que tiene que tener por seguridad. Es como si para ellos el manual de una bici fuera un mero trámite, o no les importara lo que te pase con ella una vez gastado tu dinero.

Por suerte en el mercado tienes muchas más marcas, y también españolas, a las que recurrir. Así que si puedes, recurre a ellas antes que a BH.

| Redacción: Revista Bici