5.01.2015

¿Es mejor el acero o el aluminio para el cuadro de una bici?


Respecto a los materiales con los que están construidos, en el mundo de las bicis en la actualidad podemos distinguir cuatro tipos de cuadros principales: de acero dulce (conocidos como acero Hi-Ten), de acero al cromo-molibdeno (acero CrMo, "Chromoly", el acero 41xx), y de aluminio series 6 y series 7. Así, dentro de estos últimos se pueden clasificar en dos tipos de aluminio: los de aluminio de las series 6000, que son los utilizados por las bicicletas de gama de aluminio más bajas, y los cuadros con tubos de aluminio series 7000, utilizados por los modelos más elitistas, como los 7005.

Además, junto con estos y ya en una franja de precios prohibitiva, podemos encontrar cuadros realizados en titanio, y en fibra de carbono. Actualmente la fibra de carbono esta sustituyendo al titanio en casi todas las ramas de cuadros para bicicletas, debido a sus propiedades de más ligereza, absorción de impactos y menor peso.





¿Alumino o acero, cual elegir?
A no ser en el acero Hi-Ten, la diferencia entre un buen cuadro de acero CrMo y uno de aluminio serie 6000 se difuminan bastante. Un buen cuadro de acero puede ser casi tan ligero como un cuadro de aluminio "del montón", y, encima, con unas propiedades que en una bici se agradecen bastante: mayor flexibilidad y un soporte a la tensión mejor (debido también a esa flexibilidad). Eso se traduce a que el cuadro de acero es capaz de amortiguar mejor los impactos de la carretera o de la superficie donde rodemos, además de permitir que nuestro cuerpo reciba, por lo tanto, menos castigo. De ahí que las buenas bicis de MTB sean, en buena medida, de acero.

El aluminio, al contrario, es más rígido, y soporta peor tanto los impactos como las vibraciones. Nuestro cuerpo recibirá por tanto una mayor cantidad de tensión y en según determinadas circunstancias nos resultará mucho más incómoda una bici con un cuadro de este tipo. No obstante depende en buena medida también qué uso le vayamos a dar.


La rigidez del aluminio es menos importante cuando nos desplazamos con bicicleta por carreteras, con una bici de cicloturismo o de carretera. En este tipo de circunstancias agradeceremos la ligereza y prestaciones de un cuadro de aluminio. Sin embargo, cuando salimos de la carretera y nos tenemos que adentrar por caminos, en bicicletas de BTT, de trekking o para largos viajes, el acero al cromo molibdeno nos puede resultar muchísimo mas cómodo.

Por último, y algo que hay que tener en consideración, es que el acero puede sufrir un grave deterioro por la corrosión, sobre todos en aquellos tubos o bicicletas no suficientemente tratadas (el cromo se le añade al acero para aumentar su resistencia a la corrosión, convirtiéndolo en acero inoxidable), mientras que el aluminio es inmune a la oxidación.


| Redacción: Revista Bici