5.01.2015

¿Son necesarias las luces de posición en las bicicletas?


Cada vez hay más propietarios de bicis que incorporan elementos de señalización visual, ya sea mediante luces alimentadas por pilas en la parte delantera, o en la parte trasera, de luz roja en éste caso. Pero cabe preguntarse: ¿es una simple moda, o son realmente útiles este tipo de dispositivos?

Primero empecemos por ver qué nos dice el reglamento de tráfico para España. Según el mencionado Reglamento en su última edición, la del BOE de enero de 1999, en cuestión de iluminación las bicis deben disponer de catadióptricos traseros y laterales NO triangulares, en la parte trasera y lateral. Además, se debe disponer también de catadióptricos en los pedales. Sin embargo esto no es obligatorio salvo en una circunstancia: que se circule de noche, en condiciones de baja visibilidad o en tramos con la señal de "túnel". Por ello, estos dispositivos solo son obligatorios en esas circunstancias.




Pero además, el Reglamento deja bien claro que también se deberá contar con luz de posición delantera y trasera. O dicho de otra forma: un dispositivo de luz, que funcionando mediante pilas o dinamo, ilumine con luz clara por delante y con luz roja por detrás.

Así, resumiendo, es obligatorio en condiciones nocturnas, de baja luminosidad o en tramos con túneles:
- Luz de posición delantera y trasera.
- Catadióptrico trasero.

Y opcionalmente:
- Catadióptricos en los radios.
- Catadióptricos en los pedales.

Por fortuna, la mayoría de los sistemas de iluminación trasera actuales ya cuentan con un catadióptrico incorporado, por lo que en el mismo dispositivo se haya la luz trasera, y el catadióptrico.

No conviene olvidar que según el texto de la ley 18/2009, los ciclistas deberán llevar una prenda reflectante que permita distinguirles a una distancia de 150 metros, si circulan por vías interurbanas entre el ocaso y la puesta de sol, en condiciones de baja visibilidad, o en tramos con la señal "túnel".


¿Intermitencias o luces fijas?
Otra duda que suele surgir muy habitualmente es si son mejores las intermitencias, o las luces fijas. En el mercado existen dispositivos de iluminación trasera que podemos poner en nuestra bici y activar bien iluminación flash (intermitencia) o iluminación fija, pero conviene aclarar varios aspectos:

1- La intermitencia consume más energía. Por lo tanto se nos agotarán antes las pilas o baterías si abusamos de ella.
2- En el Reglamento de Tráfico no especifica qué tipo de iluminación en concreto, por lo que servirían igualmente tanto luces fijas, como intermitentes.

Según muchos estudios, las luces rojas intermitentes son más eficaces a la hora de alertar y advertir a los demás conductores de nuestra presencia (que ese es el fin en realidad de las luces rojas de posición). Por ello es que los coches deportivos más innovadores del mercado incorporan un sistema de iluminación flash que hace que las luces rojas parpadeen cuando el conductor reduce notablemente la velocidad.


Pero dado que en la bici no disponemos de batería, y que debemos aprovechar las pilas lo máximo, lo recomendable sería utilizar únicamente la iluminación flash (intermitente) cuando circulamos por zonas peligrosas, por túneles, en condiciones meteorológicas adversas y en sitios oscuros sin ningún tipo de iluminación, dejando para el resto de las ocasiones (conducción nocturna en vías urbanas con iluminación, en paseos, en carriles-bici etc.) la iluminación fija.

Resumiendo:
- En zonas peligrosas y/o con condiciones adversas: iluminación intermitente.
- En zonas con iluminación artificial, paseos, carriles-bici y cualesquiera otro tipo de conducción "segura" aunque sea nocturna: iluminación fija.

| Redacción: Revista Bici | Alcance: España