7.09.2017

Diferencias entre las llantas de doble pared, y las de pared simple


Cuando recibí mi bici hubo algo que, a diferencia de todas las demás bicicletas, no tuve que retocar: la alineación de las ruedas. Y eso hay que agradecérselo a que muchos de los modelos MTB actuales ya cuentan con llanta de doble pared. Por supuesto, también tiene que ver que elegí las ruedas de 26 pulgadas, que se descentran muchísimo menos que ruedas más grandes.

La doble pared en la llanta es algo a lo que cada vez están recurriendo más fabricantes, ya que sus ventajas son enormes. No obstante también tiene sus desventajas, la principal es que son más pesadas que una llanta convencional y, por ese motivo, las de doble pared son llantas todas ellas de aluminio. Pero aparte de eso todo son ventajas: nos permiten trabajar con radios menos largos (con lo que se gana en robustez) y la llanta tiende menos a la deformación, por lo que aguanta mejor los impactos y por eso son ampliamente utilizadas en disciplinas extremas del Mountain Bike como el downhill o descensos.




Para identificar visualmente una llanta de doble pared respecto a una con pared sencilla nos podemos fijar en la elevación de sus laterales. La de doble pared suele tener un elevado perfil lateral, que acaba en una línea más afilada, por lo que tiene menos lomo (la superficie donde se fijan los radios a la llanta) que una convencional. Gracias a esta mayor superficie lateral, los fabricantes suelen poner en ella sus marcas o el nombre de su modelo, ya que es bien visible desde los lados (al contrario que en las llantas de pared simple, donde los nombres de marcas y modelo se hayan directamente sobre el lomo).

Obviamente, las llantas de doble pared son más caras, pero sus numerosas ventajas hacen que, casi siempre, llevarlas sea más aconsejable y una decisión mucho mas acertada que el usar una llanta convencional.



| Redacción: RevistaBici.blogspot.com